LINEAMIENTOS PARA LA SALUD MENTAL EN DESASTRES EN CUBA

La salud mental en emergencias y desastres resulta un tópico muy reciente y
novedoso, por lo cual apenas en la comunidad científica nacional e internacional podemos encontrar publicaciones especializadas como en otros temas de este campo. No obstante, si se tiene claridad y mayoría de acuerdo en cuanto a la necesidad de que estos problemas no pueden ser ni ignorados ni minimizados en los programas de preparación e intervención en casos de desastres. La salud mental en emergencias y desastres corresponde a todo lo referente a la subjetividad humana y sus diferentes formas de reflejar la realidad objetiva del medio, hasta ese momento cotidiano y habitual, que se cambia y transforma en cada una de estas situaciones de carácter crítico que conllevan a variadas consecuencias directas e indirectas.
El impacto en la salud mental no se puede evaluar siguiendo la fórmula “causaefecto” pues el comportamiento humano va a manifestarse de forma muy variada en dependencia de la correlación existente entre tres grupos de criterios: los referentes al desastre, las características del individuo las inherentes a su comunidad. Por lo tanto, ante unas situaciones la mayoría de las personas van a tener un comportamiento “normal ante una situación anormal”; mientras que en otras se pueden desencadenar manifestaciones estresogénicas y hasta psicotraumatizantes.
Nuestra misión está en minimizar los riesgos y vulnerabilidades, incrementando el rol de los factores protectores y de la resiliencia con un enfoque preventivopromocional- educativo desde el ANTES en cada una de nuestras comunidades. Sobre la base de estos preceptos teórico-metodológicos y los principios humanísticos-éticos y solidarios, en el campo de los desastres, Cuba se ha caracterizado por dedicarle esfuerzos y recursos de todo tipo para cumplir con la protección de la vida humana, los recursos de la economía y el medio ambiente. El documento jurídico rector y básico en la actualidad para orientar el quehacer en Cuba para todo el ciclo de reducción de los desastres lo constituye la Directiva No. 1 del Primer Vice- Presidente del Consejo de Defensa Nacional, de junio del 2005.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.